AUMENTA TU

INTELIGENCIA EMOCIONAL

En un grupo de 186 Directivos, se descubrió que los líderes con más altos puntajes en Inteligencia Emocional generaban mayor rentabilidad para la empresa.

 

Según los estudios de Six Seconds el 76% de los problemas de los líderes están vinculados a las personas y las relaciones, por ello es fundamental que aumenten su Coeficiente Emocional,  la competencia más importante del 2021 según los expertos de Forbes, Adecco Group e Inside HR.

Las competencias de inteligencia emocional ejercieron mayor influencia sobre al liderazgo y el desempeño en los niveles más altos de la organización.

 

Lideres con Inteligencia Emocional:

Asimilan y se adaptan más rápido al cambio y sin contagiar estrés.

Son más empáticos, flexibles y comprometen más a sus equipos.

Muestran 47% más cumplimiento de metas.

Generan 28% más de productividad al ofrecer retroalimentación y crear un clima positivo. 

Tienen un 80% menos de quejas de clientes al mes.

Ayudan a la retención del talento y mejoran los procesos internos.

Manejan el estrés de manera efectiva para tomar mejores decisiones.

Inspiran a los demás para dar lo mejor de si mismos.

La Inteligencia Emocional es la habilidad de utilizar las emociones de manera efectiva.

 

Todos hemos experimentado en algún momento que las emociones se interponen en el pensar, pero no nos damos cuenta de que también son la clave para el pensamiento. Nuestros cerebros necesitan de las emociones para evaluar y sopesar las decisiones, por lo cual, esta habilidad ayuda a los líderes a conectarse con las personas, influenciar cruzando fronteras y culturas, ser proactivo, preocuparse por los demás, construir relaciones de ventas duraderas, y crear lugares de trabajo donde las personas puedan sobresalir.

 

Las organizaciones innovadoras han realizado intentos acerca de cómo integrar la inteligencia emocional en sus capacitaciones y procesos de selección para obtener una ventaja competitiva. Cada vez se vuelve más claro que estas habilidades son los cimientos que poseen las organizaciones con alto rendimiento.

Las competencias de inteligencia emocional se pueden aprender y medir; y a su vez, se pueden mejorar mediante procesos de capacitación y coaching. Las estrategias de implementación más efectivas son aquellas que buscan integrar la inteligencia emocional a la cultura organizacional. 

 

Los líderes influyen en el estado de ánimo del equipo.

El estado de ánimo del equipo impulsa el desempeño.

¡TÚ DECIDES!